Shane O'Mara es neurocientífico en el Trinity College de Dublín. Su libro tiene un título que promete ensayo y entrega otra cosa: una perspectiva neurofisiológica sobre los beneficios del paseo, partiendo de rigurosos estudios científicos para lanzar una propuesta contra el sedentarismo de las sociedades occidentales. El "elogio" del título es, en realidad, un argumento. Y un argumento bien construido.
O'Mara presenta el caminar como una habilidad única que ha configurado la historia humana. El libro avanza en capas: primero la evolución, luego la neurología, luego las dimensiones sociales y políticas. A través de los capítulos muestra distintos estudios científicos y psicológicos sobre las relaciones que se producen entre el cuerpo y el cerebro al caminar. Al andar, el cerebro cartografía el espacio que recorremos: se forma un mapa cognitivo que nos permite transitar por el mundo tridimensional. Los capítulos sobre neurología son los más sólidos del libro. O'Mara conoce esa materia y se nota: escribe con precisión, sin simplificar en exceso, y logra que la ciencia del movimiento resulte genuinamente sorprendente.
El problema aparece cuando el libro intenta ampliar su radio. Caminar nos permite hacer manitas, transmitiendo señales exclusivas de una relación romántica. Asimismo, marchar en protesta es un rasgo común de nuestra vida política en libertad; de ahí que una de las primeras medidas de los autócratas sea la prohibición de las asambleas y las manifestaciones. La observación es correcta, pero el tránsito entre la biología y la política se hace demasiado rápido. O'Mara enumera donde podría detenerse. Las dimensiones sociales del caminar —las marchas, la ciudad, el cuerpo en el espacio público— merecerían otro libro, o al menos otro ritmo.
No es un libro que dé indicaciones sobre cómo, cuándo o dónde caminar, sino que desgrana todos los aspectos que le rodean a nivel social y cerebral. Va mucho más allá que la mayoría de los libros sobre el hecho de caminar. Esa es su virtud principal y también su límite: la ambición es mayor que el espacio. 232 páginas para cubrir evolución, neurología, cognición, sociedad y política es poco. Cada tema aparece bien planteado y pronto interrumpido por el siguiente.
La prosa no ayuda. O'Mara es un científico que escribe con claridad, pero sin brillo. El libro se lee sin dificultad y sin deleite. Para quien busca entender qué le sucede al cerebro cuando camina, Elogio del Caminar es eficiente y confiable. Para quien espera que un libro sobre caminar tenga algo del placer de la propia actividad, la experiencia es más parecida a leer un informe bien organizado.
Aun así, hay algo honesto en ese desajuste entre el título y el tono. O'Mara no finge. Su elogio es el de un científico: caminar es extraordinario porque la evidencia lo demuestra, y aquí está la evidencia. En un género donde abunda la prose poética sobre el paso y el paisaje, ese rigor tiene su propio valor.
Shane O'Mara, Elogio del Caminar: La nueva ciencia que estudia cómo caminamos y por qué es bueno para nosotros. Anagrama, 2020. 232 páginas.